miércoles, 22 de diciembre de 2010

Nunca nada salió tan mal...


Y es que nunca nada me puede salir tan mal, le quiero y no le tengo ni como amigo en Facebook.
Cada día me acuerdo del beso como si fuera el que me diera el aire para respirar.
Cuando se lo dije a una amiga, creía que iba de coña, ya que a ella le pareció un niñato, alguien sin corazón que no tenía la capacidad de amar.
Todas y cada una de las noche pienso en como hubiera sido todo si esa tarde hubiera sido yo la que me hubiera mantenido mas lejos, o simplemente no hubiera aparecido para luego no tener que lamentar nada.
Yo solo doy un consejo a quien lea esto, el amor no es de fiar y tambien es peligroso.


Pero, nada es lo que parece y las apariencias engañen, asi que ojala en verdad engañen y lo que parece imposible se haga posible.


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